Cada vez más cooperativas integran cubiertas vegetales en su manejo agronómico. Esta práctica, que antes se asociaba a modelos ecológicos o de pequeña escala, hoy se valora por su eficacia en el ahorro de agua, la mejora de la estructura del suelo y el control de malas hierbas de manera natural.
Desde el Observatorio de Sostenibilidad de Anecoop recopilamos evidencias y recomendaciones para impulsar el manejo de cubiertas vegetales en cultivos mediterráneos y zonas con escasez hídrica, donde el coste del agua y la normativa hacen necesario un enfoque más eficiente y sostenible.
Qué es el manejo de cubiertas vegetales
El manejo de cubiertas vegetales consiste en mantener una vegetación viva o una capa de residuos sobre el suelo, entre las líneas de cultivo, sin que compita con el cultivo principal. Se puede implementar de varias formas:
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Cubiertas espontáneas: flora autóctona controlada por siega.
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Cubiertas sembradas: mezclas específicas de leguminosas y gramíneas.
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Mulching orgánico: restos vegetales triturados, compost u otros residuos.
El objetivo no es solo cubrir el suelo, sino gestionar la cubierta de forma que mejore la retención de agua y sea compatible con la producción agronómica. Un manejo de cubiertas vegetales adecuado maximiza beneficios a medio y largo plazo.
Beneficios: ahorro hídrico y más
Los beneficios del manejo de cubiertas vegetales están bien documentados:
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Reducción de evaporación y mantenimiento de humedad en el suelo.
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Disminución de riesgo de escorrentía y pérdida de suelo.
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Mejora de la infiltración y la estructura del suelo.
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Aumento de biodiversidad funcional (insectos auxiliares, fauna del suelo).
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Reducción del uso de herbicidas y fertilizantes químicos.
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Ahorro de agua de hasta un 30% en determinados cultivos y condiciones.
En zonas con restricciones hídricas o elevado coste del riego, estos beneficios se traducen directamente en viabilidad económica y reducción de costes operativos.
Cuándo y dónde usar cubiertas vegetales
No todas las fincas ni cultivos responden igual. El manejo de cubiertas vegetales es especialmente eficaz en:
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Cultivos leñosos: viñedo, olivar, almendro y frutales.
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Pendientes y suelos con riesgo de erosión.
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Suelos degradados, que se benefician de la mejora estructural que aportan las cubiertas.
Antes de implantar cubiertas, conviene evaluar:
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Textura del suelo y capacidad de retención de humedad.
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Disponibilidad de maquinaria para siega o triturado.
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Duración del periodo seco y momentos críticos del cultivo.
Cómo implementar el manejo de cubiertas vegetales: 4 pasos
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Diagnóstico inicial: caracterización del suelo, pendiente y balance hídrico.
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Elección del tipo de cubierta: espontánea o sembrada, con especies adaptadas a la zona.
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Plan de manejo: definir época de siega, control de competencia y combinación con triturado o abonado verde.
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Seguimiento y evaluación: medir humedad, compactación, cobertura del suelo y resultados agronómicos.
El seguimiento continuo permite ajustar el manejo de cubiertas vegetales a las condiciones locales, evitando competencia con el cultivo y optimizando los beneficios.
Qué medir y con qué herramientas
Para justificar ayudas o certificar sostenibilidad, se recomienda registrar:
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Cobertura del suelo: % de superficie cubierta vs. descubierta, mediante fotointerpretación o apps de campo.
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Humedad del suelo: sensores de humedad, tensiómetros o balanza de lísimetros.
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Consumo de agua: caudalímetros o registros de riego por parcela.
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Rendimiento agronómico: kg/ha y calidad comercial.
Un registro adecuado permite evaluar el retorno del manejo de cubiertas vegetales y facilita la incorporación de estas prácticas en planes de sostenibilidad.
Errores frecuentes al implementar cubiertas vegetales
Algunas prácticas incorrectas reducen los beneficios del manejo de cubiertas vegetales:
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Selección de especies que compiten demasiado con el cultivo.
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No controlar altura ni densidad de la cubierta.
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Ausencia de plan de siega o triturado.
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Falta de seguimiento de humedad y rendimiento.
Evitar estos errores asegura que la inversión en cubiertas vegetales sea rentable y que el ahorro de agua sea real.
Integración con certificaciones y ayudas
El manejo de cubiertas vegetales es compatible con certificaciones como mODS y se valora positivamente en ayudas agroambientales (PEPAC, LEADER). Documentar cobertura, humedad y ahorro de agua facilita la justificación de proyectos subvencionables y demuestra buenas prácticas en sostenibilidad.
Preguntas frecuentes
¿Compite con el cultivo?
Solo si no se maneja bien. Las especies adecuadas, el control de altura y la siega oportuna evitan la competencia.
¿Cuándo empiezo a ver beneficios?
Algunos (humedad, escorrentía) son inmediatos. Otros (mejora de estructura, biodiversidad) se observan tras 2-3 campañas.
¿Lo exige alguna norma?
Aún no es obligatorio, pero se valora en muchas ayudas PEPAC, LEADER y certificaciones.
¿Es compatible con la certificación mODS?
Totalmente. De hecho, se integra como buena práctica agroambiental dentro del esquema mODS.
Qué hacer hoy, esta semana y este trimestre
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Hoy: Identifica parcelas donde probar cubiertas vegetales y evalúa condiciones del suelo.
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Esta semana: Selecciona especies o estrategias según tipo de cultivo y época del año.
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Este trimestre: Implementa la primera cubierta, toma datos iniciales de humedad y cobertura, y planifica ajustes para la próxima campaña.
Con un seguimiento continuo, el manejo de cubiertas vegetales se convierte en una herramienta estratégica que combina ahorro de agua, salud del suelo y mejora de la productividad sin comprometer el rendimiento.





