El 31 de marzo, el Campo de Experiencias de Anecoop en Museros acogió algo que no había ocurrido antes: las cooperativas y entidades socias del Observatorio de Sostenibilidad reunidas en un mismo espacio para hablar, con datos reales, de cómo mejorar su gestión, su eficiencia y su competitividad. Así fue el I Encuentro del Observatorio.

No fue una presentación. Fue una jornada de trabajo.

“Sin dato… no hay relato”: el lema del I Encuentro del Observatorio

Ese fue el mensaje que vertebró la jornada, y también la idea más honesta que el Observatorio podía poner encima de la mesa en su primera edición. Porque antes de hablar de sostenibilidad, de eficiencia o de toma de decisiones, hay que hablar de medir. Y medir bien.

La jornada fue dirigida por Mari Carmen Morales, responsable del departamento de Calidad y Sostenibilidad de Anecoop; Rosa Valenzuela, directora de I+D+iT de Kiwa España; y José Vicente Vicente, responsable de Sostenibilidad de Anecoop. Tres perfiles que representan la naturaleza del proyecto: técnica, tecnológica y operativa a la vez.

El formato fue deliberadamente ágil. No hubo ponencias largas ni presentaciones de manual. La jornada se construyó alrededor de algo más útil: experiencias reales de cooperativas que ya están usando el Observatorio en su actividad diaria.

Cuatro cooperativas, cuatro historias con datos detrás

Cocalni, Frucimu, Cohoca y La Viña tomaron la palabra para explicar, desde su propia experiencia, qué cambia cuando empiezas a medir con criterio. Cada una con su contexto, su tamaño y sus retos particulares. Pero con un hilo común: la plataforma del Observatorio les está ayudando a entender mejor su propia operativa, a anticiparse a la normativa y a tomar decisiones con más respaldo que la intuición.

Ese fue quizás el momento más valioso del I Encuentro del Observatorio. No lo que dice la herramienta sobre sí misma, sino lo que dicen las organizaciones que la usan.

“Quien tiene el dato, tiene el futuro”

Al cierre de la sesión, Joan Mir, director general de Anecoop, resumió en una frase lo que había pasado durante toda la jornada. No como conclusión retórica, sino como convicción que se construyó a lo largo del día: en un sector expuesto a la volatilidad del mercado, a la presión regulatoria y a la incertidumbre climática, quien mide y comparte información tiene una ventaja estructural sobre quien improvisa.

El Observatorio no es una herramienta de reporting. Es la infraestructura que hace posible que esa ventaja sea colectiva — que no dependa del tamaño de cada organización sino de la decisión de trabajar juntos.

Un proyecto que se construye desde dentro

Anecoop quiso reconocer en el encuentro el trabajo conjunto con Kiwa España y con todas las entidades socias que ya confían en la plataforma. Porque el Observatorio de Sostenibilidad no tiene sentido como producto cerrado: tiene sentido como espacio compartido, donde la información que genera cada organización contribuye a un conocimiento que ninguna podría producir en solitario.

La jornada se siguió también en formato online, permitiendo la participación de entidades que no pudieron estar presentes de forma física. Una señal de que el modelo ya ha superado la fase de prueba y empieza a operar como lo que siempre fue su objetivo: un punto de encuentro real del sector.

El I Encuentro del Observatorio, un punto de partida

Esta primera edición deja una agenda clara. Más cooperativas y entidades incorporándose a la plataforma, más datos circulando, más decisiones respaldadas por evidencia. Y, sobre todo, la certeza de que el sector agroalimentario tiene capacidad para construir sus propias herramientas de conocimiento — sin depender de que otros definan cómo se mide su sostenibilidad.

Seguimos midiendo. Seguimos compartiendo. Porque sin dato no hay relato, y sin acción no hay transformación.

¿Tu entidad todavía no forma parte del Observatorio de Sostenibilidad de Anecoop? Escríbenos a melania.gomez@kiwa.com

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