El Campo de Experiencias de Anecoop en Museros (Valencia) acogió el pasado 31 de marzo el I Encuentro del Observatorio de Sostenibilidad de Anecoop, la primera jornada dirigida específicamente a las cooperativas y empresas socias adheridas al proyecto. El encuentro, celebrado en formato presencial con opción de seguimiento online, reunió a técnicos, directivos y responsables de sostenibilidad del sector agroalimentario durante una jornada de cinco horas marcada por un hilo conductor claro: la sostenibilidad se gestiona mejor cuando se mide.
Desde el momento en que los asistentes comenzaron a llegar, la pantalla del escenario reproducía en bucle una serie de frases que anticipaban el tono y la filosofía de la jornada: “Sin dato no hay relato”, “Del dato a la acción”, “Seguimos cultivando futuro”. Un lema que vertebró cada intervención y que resumía el enfoque del Observatorio: la sostenibilidad no es un discurso, es una práctica que requiere evidencia.
La apertura institucional corrió a cargo de Alejandro Monzón, que enmarcó la jornada en el contexto estratégico del Observatorio y en la importancia de construir un modelo de sostenibilidad propio para el sector agroalimentario, basado en datos reales y compartidos entre entidades.
A continuación, Mari Carmen Morales, responsable del departamento de Calidad y Sostenibilidad de Anecoop, presentó la evolución del proyecto desde su origen hasta el momento actual, explicando cómo una idea concebida para transformar la información sectorial en conocimiento accionable se ha convertido en una herramienta operativa. Rosa Valenzuela, directora de I+D+iT de Kiwa España, completó este primer bloque con la presentación de la plataforma tecnológica que sustenta el Observatorio: el espacio de datos donde cada entidad contribuye con su información y accede a un análisis compartido de mayor alcance. Ambas intervenciones se apoyaron en piezas audiovisuales producidas expresamente para la jornada, que reforzaron visualmente los conceptos explicados desde el escenario.
Uno de los momentos más destacados de la mañana llegó con los casos de uso reales. José Vicente Vicente, responsable de Sostenibilidad de Anecoop, presentó las experiencias de Cocalni, Frucimu, Cohoca y La Viña —cooperativas y empresas socias que forman parte del proyecto piloto— que compartieron, a través de vídeos y materiales propios, cómo están aplicando los indicadores del Observatorio en su operativa diaria. Desde la optimización del uso del agua y la energía hasta la toma de decisiones estratégicas basadas en evidencia, los testimonios mostraron que la medición tiene un impacto concreto y tangible en la gestión de las organizaciones.
La jornada reservó también espacio para uno de sus momentos más singulares: una performance en la que, con apoyo audiovisual y musical, se explicó de forma visual e impactante cómo funciona la generación de conocimiento a partir de datos y cómo la ausencia de un sistema de medición riguroso puede generar sesgos y lecturas distorsionadas de la realidad. Una propuesta que rompió con el formato convencional de evento sectorial y que reforzó el mensaje central de la jornada de una forma difícilmente olvidable.
La segunda parte del encuentro arrancó con una mirada al futuro del proyecto, con Rosa Valenzuela junto a Nico y Victoria presentando los próximos pasos del Observatorio, el sandbox en desarrollo y las sinergias previstas con otras iniciativas del sector. La jornada cerró con un panel técnico abierto, moderado por José Vicente Vicente y con la participación de David Torres y Melanie Gómez, que dio respuesta a las preguntas de los asistentes sobre el funcionamiento de la plataforma, los indicadores y las posibilidades de adhesión.
Fue Joan Mir quien puso el punto final con una frase que resumió lo construido durante el día:
“Quien tiene el dato, tiene el futuro.”
Una convicción que, a lo largo de las cinco horas de encuentro, dejó de ser un lema para convertirse en una evidencia compartida.
El I Encuentro del Observatorio de Sostenibilidad de Anecoop supone un paso significativo en la consolidación de esta iniciativa como referente en sostenibilidad agroalimentaria, y confirma el valor de la colaboración entre entidades como elemento esencial para construir un conocimiento sectorial que ninguna organización podría generar en solitario.






